Lo que sí podemos asegurar de esta niña tan adorable, de nombre Lucía, es que ante todo es sincera.
Supongo que todos cuando éramos críos soñamos alguna vez con que esto ocurriera. Pero de ahí a gritarlo a los cuatro vientos…
Ahora imaginaos que tuviera un poder de convicción como el de Jesús de Nazaret, y las masas alocadas se lanzaran en tropel a destruír colegios. ¿Dónde cohones iban a llevar los pobres padres a sus hijos para que no les estorben en casa durante el día?
Hoy es el St. Patrick’s Day (Día de San Patricio), una festividad muy arraigada en Irlanda, y bastante celebrada a nivel mundial, antes por emigrantes irlandeses, y ahora por cualquiera que tenga ganas de pasar un día divertido.
El tipo este, San Patricio, utilizaba una trébol de tres hojas para explicar a los irlandeses pre-cristianos aquello de la santísima trinidad. Pero como yo soy ateo, la única trinidad con la que me voy a quedar es la de la cerveza, la juerga, y vestirme de verde. Hay comidita con los compañeros de trabajo, y espero que unos cuantos acudamos vestidos de verde al colegio. Si es por apoyar al departamento de Inglés, lo que haga falta…
Para acompañar la entrada, ya que no puedo invitar a unas pintas online, y como ya hiciera dos años atrás en mi antiguo blog, voy a incluír el tema “Enola Gay” de Orchestral Manoeuvres in The Dark (OMD), un dúo británico que en 1980 saltó a la fama con esta canción , que hace referencia al bombardero que lanzó la primera bomba atómica: el B-29 Enola Gay.
Ayer llegó por fin el último caprichito que me he dado: un sello de caucho con mi propio Ex libris.
Se trata del ambigrama que ideé allá por octubre y que, por recomendación de EC-JPR, decidí utilizar como Ex libris. Gracias por la idea, majete.
La verdad es que la idea me gustó desde el principio y, si uno consigue un ambigrama con su nombre el resto es coser y cantar. Y por el precio del juguete no hay que preocuparse, que para eso hay una página llamada Vistaprint, en la que uno se hace sus propios diseños y, por unos tres o cuatro euros, tienes tu sello en casa a los veinte días, salvo que lo quieras antes y pagues por ello un poco más.
Ahora me voy a seguir estampando libros, que todavía me quedan unos cuántos.
Hace seis años, un jueves 11 de marzo como hoy, el fanatismo religioso y la locura humana se aliaron para terminar con la vida de millones de personas. A unos cuantos se les paró el corazón y murieron en el sentido más literal de la palabra. A otros muchos, muchos más, millones, se les acabó la vida porque acababan de perder a un ser querido, y todo por la extraña voluntad de un puñado de malnacidos.
Quien más, quien menos, tenía un amigo en Madrid y se pasó la mañana llamando por teléfono y pendiente de los medios de comunicación para descartar la peor de las noticias: la muerte de un ser querido o de un conocido.
Aunque ya de por sí la noticia era la peor de las noticias: la crueldad del ser humano. Las barbaridades que somos capaces de cometer contra nosotros mismos, esgrimiendo argumentos que muy lejos están de justificar ni una sola muerte, y mucho más lejos todavía de justificar una masacre.
Recuerdo que yo tenía clase de trombón y, mientras mi profesor -con los ojos rojos de miedo, rabia e impotencia- llamaba a sus compañeros que cada mañana acuden en tren al conservatorio, yo me preocupaba de saber si mis familiares que residen en Madrid estaban todos bien.
Hubo suerte, dentro de la desgracia, y no conocíamos a ninguno de los que allí murieron o se vieron involucrados. Pero una masacre así no le deja a uno indiferente, aunque no le toque vivirla de cerca.
A modo de homenaje para todas esas personas que han muerto víctimas de la barbarie humana, vaya este recuerdo hoy en mi blog.
Y como homenaje musical, una canción que me sigue emocionando cada vez que la escucho:
“Jueves” de La oreja de Van Gogh.
Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.
Me acaba de llegar un mail con una nota de prensa sobre la campaña “Menos burocracia, más docencia”, que el sindicato ANPE está desarrollando a nivel estatal.
La campaña “MENOS BUROCRACIA, MÁS DOCENCIA” quiere llamar la atención sobre la cantidad de informes, planes y documentos meramente estadísticos e informativos que deben cumplimentar los docentes de todos los niveles educativos.
El tiempo que se destina a las tareas burocráticas debería emplearse en mejorar la calidad efectiva de la enseñanza.
Para quien no conoce la vida diaria del docente en un centro escolar, puede parecer que nos pasamos el día leyendo el diario y tocándonos el ombligo y, aunque tristemente algunos compañeros sí que se escaquean todo lo posible de sus labores y se pasan el día esperando a que llegue la hora de volver a casa, lo normal es que un maestro de escuela no pare quieto desde que entra al colegio hasta que sale. Y buena parte de ese tiempo que pasamos trabajando, lo dedicamos a tareas burocráticas en las que tenemos que rellenar mucho papeleo, y que realmente no sirven más que para tener un dato o estadística que después los políticos utilizarán (si es positivo) o ignorarán (si es negativo).
Burocracia o no aparte, si alguien sigue pensando a estas alturas que la vida de un maestro es fácil y distendida, le invito a pasar una semana conmigo, en el aula dando clase.
Prometo que no faltarán aventuras y anécdotas por doquier, y que seguro cambiará de opinión en cuanto al tema que nos atañe.
Ahora, si termina necesitando la ayuda de un psicólogo, eso corre de su cuenta…
En mi reciente viaje por China, concretamente en la ciudad de Xi’an, encontré este letrero de la compañía telefónica China Mobile, que debió colocar algún operario sin tener la más remota idea del idioma inglés, o hasta el culo de licor de serpiente aunque, después de pasar allí casi quince días, cualquier explicación que me den me la creo. Son una gente muy curiosa estos chinos.
Lo envié hace semanas al WTF! de Microsiervos pero, como ha ocurrido en anteriores ocasiones cuando les he enviado otros archivos, han hecho caso omiso de mi propuesta, seguramente porque no les ha parecido suficientemente buena. Eso, o que tienen tontadas a cascoporrillo y no dan abasto a colgarlas.
Aunque me inclino por la primera teoría, y en vista de que de otro modo no vería la luz, he decidido publicarlo aquí dado que este blog es mucho más humilde y a que últimamente tengo el listón de los Mínimos requerido para que algo sea merecedor de un hueco en mi blog™ bastante bajo, la verdad.