Me gusta “La Roja”
Todos los que me conocen un poco saben que me interesa tanto el fútbol como el ciclo de menstruación de los escarabajos peloteros, oséase nada. Nunca me ha gustado jugar a fútbol, quizás porque no se me daba nada bien jugarlo, y tampoco ver partidos de fútbol en la tele, quizás porque en mi casa nadie los veía y no se me inculcó esa afición.
Mi postura hacia el fútbol ha sido siempre de indiferencia y, si tenía que mojarme, mi opinión era la de que ese deporte ni me atrae ni se merece los desvelos que muchos se llevan por él. ¿Que este fin de semana no puedes ver el partido porque tu hijo celebra su cumpleaños? Pues no te vas a morir, leñe, atiende a tu hijo que es mucho más importante que el fútbol. ¿Que tu equipo ha perdido y además por goleada? Pues que les den, que ganen o pierdan el lunes tú tendrás que ir a currar igualmente.
Dejando de lado ese tema, decía que me gusta La Roja porque, al fin, he visto mi país lleno de banderas de España por todos lados, sin que esas banderas hayan tenido una significación política. Y es que hasta ahora si alguien lucía una bandera de España por la calle, estaba condenado a que le tacharan de pertenecer a la derecha, e inmediatamente le calificaban como “facha“o “falangista“. Y es que generalmente era así -la bandera nacional estaba ligada a las ideas de derechas- cuando no debiera ser así. Los que así piensan tienen su propia bandera que es, tristemente, muy parecida: la misma pero con el Águila de San Juan en color negro. Supongo que de ahí se haya relacionado equivocadamente la bandera nacional con una idea política concreta cuando, desde el establecimiento de la democracia en este país, se supone que debe reunirlas a todas.
Sin entrar en temas de nacionalismos y pasando olímpicamente de la política, que me tiene últimamente muy descontento y decepcionado, hace mucho tiempo que me apetecía ver la bandera de mi país (aunque los tiempos no anden como para estar muy orgullosos de él) en los balcones y en las manos de los chiquillos y mayores, aunque sea porque van ilusionados a ver un partido de fútbol, que el deporte (si se juega limpiamente -algo muy en entredicho estos días-) es algo muy digno. Incluso yo mismo, que el domingo me encontraba en la Riviera Maya (México) de vacaciones, acudí al anfiteatro del hotel a ver la segunda parte del partido entre cientos de españoles vestidos con la camiseta de la selección y ondeando sus banderas y banderitas nacionales.
Y reconozco que anduve saltando y brincando ilusionado como el que más cuando todo acabó felizmente para “La Roja”.
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¡Ah!, “La Roja”, cómo no, también me gusta por otras cosas de las que España puede presumir como nadie…


Muy bien alvaro!! Eres el primer hombre que conozco, en el que su vida no gira entorno al futbol.
Que contenta tiene que estar tu chica que no tendrá que aguantar comentarios como: “El mundial es solo un mes cada cuatro años”, “Tu no lo entiendes”…
Enhorabuena por tu blog, me gusta mucho la manera de expresar tu opinion!!
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