¡Destruyamos el colegio!

Lo que sí podemos asegurar de esta niña tan adorable, de nombre Lucía, es que ante todo es sincera.
Supongo que todos cuando éramos críos soñamos alguna vez con que esto ocurriera. Pero de ahí a gritarlo a los cuatro vientos…

Ahora imaginaos que tuviera un poder de convicción como el de Jesús de Nazaret, y las masas alocadas se lanzaran en tropel a destruír colegios. ¿Dónde cohones iban a llevar los pobres padres a sus hijos para que no les estorben en casa durante el día?

Ains… ¡Qué majica!



Escribe un comentario.

Escribe tu comentario:

* Campos obligatorios.