Una Nochevieja diferente
Este año, para celebrar el doblete en las oposiciones, me voy volando con la mejor de las compañías (y me refiero a mi media naranja, no a Airfrance) a pasar la Nochevieja en el quinto pino. Aunque no es lo más lejos que he viajado hasta ahora, ostentando el actual récord la argentina ciudad de El Calafate (que dista de mi pueblo la curiosa cifra de 12.345 kilómetros), tengo preparada una espátula en el bolso de mano para despegarme el culo del asiento, ya que me voy a alejar de casa la friolera de 10.033 kilómetros.

- ¿A dónde vamos? Al país más poblado del mundo.
- ¿Qué narices se nos ha perdido a nosotros allí? Pues menos mal que nada, porque a ver quién encuentra algo entre más de mil trescientos millones de habitantes, y peor aún cuando todos son igualitos. Pero durante los próximos catorce días vamos a jartarnos de ver cosas bonitas y curiosas, además de empaparnos todo lo que podamos de aquella cultura tan… ¿milenaria?
- ¿Vamos a traer regalitos para los amigos? No, no, y no. No aceptamos encargos de nadie. Ni siquiera un relojito de nada. Compraremos, si compramos, lo que nosotros queramos y a quien nosotros queramos.
- ¿Alli es invierno o verano? Invierno. Aunque el término invierno, tal como nosotros lo conocemos, se queda más que corto. Mirando las predicciones del tiempo para la capital del país, hay días de esta semana en los que la máxima está en -16ºC y la mínima en -21ºC. Sí, has leído bien… Menos mal que para entonces ya estaremos en otra ciudad con una temperatura mucho más suave. Pero me parece que aún así vamos a pasar frío de lo lindo.
- ¿Comeremos este año las uvas? En principio allí no celebran el Año Nuevo el mismo día que nosotros, ya que se basan en el calendario lunisolar. Pero seguramente en el hotel nos sorprenden con una cena especial. Lo que sí que me apetece es probar el perro, y los saltamontes fritos, y todos los “manjares” que mi estómago y mis escrúpulos puedan soportar. Donde fueres, haz lo que vieres, ¿no?
- ¿Dejo mi castillo abandonado durante los próximos quince días? No, mi cuñado favorito (más que nada porque no tengo otro todavía) va a disfrutar durante esta ausencia de la hospitalidad de mi hogar. Y también de mi frigorífico, y de mi bodega, y de mi proyector de cine, y… Bueno, que si estabas pensando en pasarte por aquí sin pedirme permiso, te vas a encontrar con un guardián de lo más fiero. Yo de ti no lo haría…
Hasta la vuelta.
Publicado el
Lunes, 28 de Diciembre de 2009 en
Personal |

Que guay China! Todo el que conozco que ha estado le ha encantado… Espero que no sea una inocentada
Responder
Pues no, no era una inocentada.
Acabamos de llegar a casa, más tarde de lo previsto, ya que la nevada que ayer cayó en Madrid retrasó nuestro vuelo de enlace desde París y cuando llegamos a Barajas coger el coche era un verdadero suicidio.
El viaje tendrá, o eso espero, su entrada correspondiente (que al final nunca las escribo). Pero adelanto que a los dos nos ha encantado el país, la gente, las costumbres y casi todo el viaje. El resto lo dejo para analizarlo más detenidamente.
Responder
Preguntas a contestar:
1.- ¿Comiste perro?
2.- ¿Te atreviste a ir más allá de la zona turística?
3.- Dirección y número de teléfono de todas las amistades femeninas que hiciste.
Responder
@Doctor Mapache:
1.- No, no pude. El perro únicamente lo comen en una “pequeña” región de China, donde son famosos por comer de todo. A nuestros amigos caninos se los meriendan en invierno, porque dicen que dan mucha energía y calorías, algo bastante a tener en cuenta, visto el frío que hace allí.
2.- No, siendo sinceros no. Fuimos a varios sitios “raros” siempre con la compañía de los guías, y alguna aveturilla tuvimos con taxistas que te llevaban a donde querían, y pisos francos donde vendían imitaciones de calidad “A” mientras te miraban de reojo a ver si estabas sano y tu hígado podía valer para algún transplante.
3.- El tipo de masajes de los que disfruté no incluíaese tipo de masajes. Pero si vas allí no tendrás ningún problema, que todoel mundo sabe cuáles son los locales donde los ofrecen, y por la calle, según el lugar, la hora y la escasez de luminosidad, también te los ofrecen.
Vamos que si usted visita China, amigo mapache, no tendrá ningún problema en dar rienda suelta al tipo de placer que desee.
Lo más cerca que estuve de tener una amista femenina fue una comerciante jovencita que, al terminar de regatear duramente por un par de maletas de viaje, me pidió un beso. Pero el que le dí en la mejilla no le bastaba, porque resulta que lo quería en la boca, la muy jodía. Se derriten por los ojos grandes y las narices prominentes como las nuestras. Asi que con los rasgos faciales que veo en la foto de su avatar, si alguna vez visita China, se va a poner usted las botas…
Responder
@Alvarodelcastillo: Le recuerdo que ya estuve pequeño saltamontes
Responder
@Doctor Mapache: Uupsss… Se me fué la pinza…
Responder
Gracias por visitar mi blog!
Siempre serás bien recibido… y esperamos tu crónica del viaje!
Alba Arroyo
Responder
@Alba Arroyo: Gracias a ti por tu visita. Y no dudes en volver a Roma a probar los crèpes. ¡Ah! Que sean de Nutella normal, Nutella blanca, y con almendras picadas.
Para chuparse los dedos…
Responder
Un muy lindo viaje que tuvimos el placer de compartir
y haber cuando estan prontas esas fotos Alvalo!!!
Un abrazo
Gabriel Y Patricia
Responder
@Patricia: Buufff… si todavía ni las he visto todas… Ni te imaginas el tren de vida que llevamos estos días. Pero no te preocupes, no nos olvidamos de vosotros. Fue una experiencia genial, y conoceros también fue todo un placer.
Pronto tendréis noticias nuestras.
A ver si llegan estos besos y abrazos hasta Uruguay.
Responder