P’a mear y no echar gota…
No se me ocurre otro título más acorde con lo que hoy traigo hasta el blog.
Resulta que, enredando por mis archivos de audio, he encontrado este par de joyas musicales sobre las que hace mucho tiempo quería escribir y, ciertamente, no sabía qué narices decir de ellas… ¿Que por qué? Lo mejor será escucharlas primero, y después que cada cuál emita su propio juicio de opinión.

En los más de quince años que llevo tocando en charangas, tengo que decir que me ha tocado escuchar de todo. Pero cuando digo de todo, es de todo; cosas que ni llegaríais a imaginar… Saxofonistas que no tocan ni por equivocación las llaves de las alteraciones. Un acordeonista que se puso a tocar con nosotros la misma canción (hasta ahí no iba mal la cosa), pero en otro tono distinto, y ni se enteró. ¿Y los tubas, qué decir de los tubas? He llegado a ver alguno tocar –varias– piezas enteritas, con y sin partitura, sin acertar ni una sola nota aunque solo fuera por equivocación. Y más, muchas anécdotas más, que darían para rato. Incluso en alguna de ellas aparecería yo mismo, que si bien ahora no me tengo por un gran músico ni mucho menos, en mis tiempos ya metería yo mis tremendas gambas también, seguro…
Como ejemplo de lo que se puede llegar a escuchar en las fiestas de los pueblos, ahora que el populacho se dedica a beburrear y brincar eufóricamente al son de las charangas, con la excusa de honrar al santo o virgen de turno, vayan estos dos fragmentos que, musicalmente hablando, son… ¿insuperables?
![]()
»» ¡Ojo! ««
Si eres una persona mínimamente sensible, abstente de escucharlos.
Avisado quedas…
Fiesta en la caleta (Atención a partir del minuto 2:03)
En “er” mundo.
No sé si nuestros amigos Almudena e Iñaki tendrán alguna explicación teórica para esto que acabáis de escuchar en sus interesantísimos artículos sobre afinación y escalas musicales (los cuales recomiendo encarecidamente), pero a mí me da en las narices que si Pitágoras levantara la cabeza… ¡Iba a haber hostias!
Bueno, ¿Qué opinión os merece esto?
Porque, por si alguien no lo sabe todavía, al terminar de tocar este bolo, los artífices de esta maravilla cobraron.
¿Les darían propina también?

Joder… acojonante. Cuando termina el primer tema, se escucha de fondo: “muy bueno, muy bueno” y alguien que se ríe (no era para menos).
Por cierto, enhorabuena por el doblete, que no comenté le post anterior
Responder
@Ulukai: Si, la guinda… ¡Encima les ha gustado!
Gracias, majete.
Responder
Deberíamos manifestarnos para que este tipo de tortura colectiva se ilegalizase en el espacio público… bajo pena de muerte… ¡Qué dolor!
Responder
@almu: Sabía que a unos oídos como los tuyos no le iba a gustar esto… Si, algo debiéramos hacer por defender un mínimo de dignidad musical en los bolos que se contratan, pero me parece que mientras este tipo de gente cobre la mitad que un músico normal, lo tenemos jodío…
Responder
Hijo de puta, hay que decirlo más, hijo de puta, más.
Responder
¿De donde has sacado esto?
Hay gente que por menos ha ido a la carcel.
Un saludo, trombonauta.
Responder
@Fernando – Aburrecalles: ¿Qué tal, chavalote?
Creo que me lo pasó Iborra (o Zara, no lo recuerdo). No sabemos con seguridad quienes fueron los artífices de tal abominación, pero vaya… ¡casi que así mejor!
¿Qué tal van las fiestas de Tafalla?
Hala, un saludo y hasta pronto.
Por cierto, avisa si tenéis algo con los “Gaitabrass”, que ya tengo ganas de escucharos en directo.
Responder
Pues las fiestas de Tafalla supongo que bien, yo solo estuve el Fin de Semana y me sobraron 3 dias
la verdad es que con este calor no dan ganas de tocar en ningun lado.
Por cierto, tenemos concierto con los Gaitabrass este domingo al mediodia en Barasoain asi que si tienes tiempo y te animas pues te pasas por alli.
Un saludo.
Responder
El domingo teníamos chupinazo en Aldeanueva, y estaba de resaca después del homenaje del sábado.
Otra vez será…
Responder
Espectacular. Sin palabras. ¿Cómo es posible esto?
Si puedes me los pasas porque como ejemplo de antitodo no tiene precio.
Un abrazo saxual, javi aburrecalles (o ex no se)
Responder
Todos tuyos:
En er’ mundo
Fiesta en la caleta
Aunque te aconsejo que no te vicies a escucharlos mucho, que tienen efectos secundarios…
Responder